


Capítulo tercero de una sección tan abandonada como todas las demás, y mira que esta prometía.
No hay mejor excusa para recuperarla que felicitar a alguien que no ha sido ejemplo en cuestiones de estilo, ha sido, y es, mucho más: un modelo.
Hoy cumple Bryan Ferry 64 esplendidos años, 64, 64, 64... pedazo de cabrón, por hacer las cosas bien hasta envejecer.
Porque el tío envejece, y se le nota.
Aparte de quitarse las canas, lo que no le haría ninguna falta seguro, no hace esos patéticos esfuerzos de muchos "obregones" prestos al más espantoso de los ridículos por aparentar cinco días menos.

Es difícil encontrarle un fallo, un carrera musical de verdadero lujo tanto en Roxy Music como en solitario, exquisito en la elección de las modelos de sus portadas, capaz de enamorar a bellezas con cuarenta años menos que él y dispuesto a la incorrección política diciendo lo que pocos se atreven a decir, aunque lo piensen/pensemos:
“Los nazis sabían cómo presentarse a sí mismos, las películas de Leni Riefenstahl, los edificios de Albert Speer, los desfiles masivos y las banderas… Impresionante. Realmente bonito”.

Y en estos días que tanto se habla de hijos/as, por hacer las cosas bien hasta se ha fabricado unos vástagos modelos, que no modélicos, lo que los hace aun más interesantes.
Y cuando menos te lo esperas va y se saca de la manga un discazo de versiones de Dylan con joyas como este "Positively 4th street" simplemente impresionante.
Muchas felicidades maestro, compañero de tantas cosas.
De tantas noches y tantos amaneceres, de tantas risas por esas piscinas y terrazas, de tanta sábana revuelta, de tantas despedidas... sigue haciéndome imaginar una madurez llena de estilo, creatividad y amoríos.





