29/4/09

Thank you Mario but our princess is in another castle # 2




Para que nadie se llame a engaño les adelanto mi admiración por Madame Sarkozy, primera dama francesa, admiración que espero quede ampliamente consolidada cuando tenga ocasión de saludarla ;)
En la cena lució verdaderamente esplendida aunque Doña Letizia estuvo más en Princesa, como le corresponde, y repitiendo vestido como es costumbre en ella.
Por cierto que hemos visto a Mme. Carla Sarkozy, como realmente habría que llamarla, atreviéndose con unos discretos tacones, de no más de 5 centímetros, abandonando las tristes bailarinas a las que se somete por mor de la exigua talla de monsieur le President, las malas lenguas dicen que para no quedar por debajo de su alteza real, subida siempre a magnificos andamios.
Según parece el vestido con el que aterrizó es de Azzedine Alaia y los zapatos de Christian Louboutin.
Resaltar la catetada de quienes aquí se han escandalizado con los medios que han, que hemos, reproducido las fotos de ambas damas de espaldas, luciendo sus esplendidas retaguardias, curiosamente varios medios franceses las han alabado, la fotos quiero decir.
Sobresaliente pues para la Princesa de Asturias y notable alto para la ilustre visitante solo con el borrón del Dior mencionado en la entrada anterior.

Nous sommes très heureux de votre visite, nous espérons revenir bientôt.

28/4/09

Thank you Mario but our princess is in another castle



Hace tiempo que vengo dandole vueltas a publicar una entrada dedicada a SAR la Princesa de Asturias, a quien, por cierto, algunas blogueras con pretensiones de elegancia y sofisticación llaman groseramente "Leti".
Para que nadie se llame a engaño les adelanto mi admiración por Doña Letizia, futura Reina de España, dm, admiración ampliamente consolidada en el par de oportunidades en que tenido ocasión de saludarla.
Creo que hemos tenido inmensa suerte con la elección del Principe heredero, solo de pensar en una boda con la señorita Eva Sannum, pongo por caso, se me ponen los pelos como escarpias.
Dado que la Princesa de Asturias está de plena actualidad (sic) por la visita a España de Carla Bruni y su esposo, aprovecho y les iré dejando algunas impresiones sobre lo más destacado de la trascendental visita de estado de la cantante.
Muy correcta con el atuendo de la llegada pero absolutamnte penosa con el espantoso Dior azul, que le sentaba como una patada en la guitarra, en la escalinata de palacio.
Ahí Doña Letizia ganó por goleada. Ya les cuento sobre la cena de gala.

Continuará...


Title song by The Mountain Goats (at blip.fm)

23/4/09

I Hope That I Don't Fall In Love With You


Is it possible to take 20 minutes to doubt that clothes wear out tonight?

Title song by TOM WAITS (at blip.fm)

14/4/09

Only Hippies Wear Sandals



Ya pasó la Semana Mayor y por estos lares del sur nos tomamos un breve respirito y listos de nuevo para la jarana y el despiporre, que esto son tres putos días y a la crisis lo que hay que hacer es engañarla a base de ferias y romerías con nuestra proverbial capacidad para la i+d+i: indisciplina + desparrame + indolencia.
No he estrenado zapatos el Domingo de Ramos, pero ya va tocando.
Ya se veía de venir el último par de veranos pero todo indica que se acerca inexorable el imperio de la sandalia masculina, tipo gladiador romano para más señas.
No sé como tomarme esto.
Es curioso, yo que acepté de buenísimo grado las chanclas en mi extenso zapatero, tengo serias reservas respecto a ceñirme el pie con correítas, ¿restos de mi fobia a todo lo progre-jipioso?, perhaps.
Creo que no me he puesto sandalias desde los 5 o 6 años con aquellas que lucíamos en las tardes de verano inmaculadamente blancas de Kanfort.
Ya veremos.

Nota solo para señores: Si deciden usar sandalias, sean honestos consigo mismos. Observen detenidamente sus pies. Si lo hacen desapasionadamente seguramente desistirán.
Como mal menor opten por llevarlas con calcetines a lo Alexander Mc Queen o usen zapatos de rejilla, tan fresquitos ellos, evitarán a sus semejantes un lamentable espectáculo.
Si pese a todo cree ser esa rara avis que es un hombre con los pies bonitos, como sin duda es mi caso, córtese las uñas al menos un par de veces al año y elimine de raíz esa espantosa pelambrera que cubre dedos y empeine. Mírese los talones, ¿qué ve?, ¿el gran cañón del Colorado?, ¿durezas, callos, ojos de gallo, pie de atleta y otros desastres?, acuda al podólogo, puede que después de una sesión hasta su acartonada esposa descubra un fetichismo oculto que revitalizará sus sórdidas noches de Sábado.
Mano de Santo, que se lo digo yo.

PD: Buscando algo decente para ilustrar el post solo he encontrado este modelo de Acne y de paso estas botas verdes de la misma marca, mucho más estimulantes.

Title song by The Divided Lines (at Blip.fm)

4/4/09

Talk about the passion





Hoy mi casa es un no parar incontenible de gente por los pasillos, de risas juveniles y gritos de chiquillería bulliciosa e incansable que llega desde el jardín.
Pese a nuestra corta edad somos conscientes de que es uno de esos días en los que nos visten de Domingo sin serlo.

Mientras nuestro padre aguarda impaciente paseando entre los arriates, mi madre, sentada frente al espejo de su vestidor, retoca la impecable indumentaria:
Vestido negro con manga al puño o al codo, largo justo por debajo de la rodilla, medias preferiblemente negras, zapatos de tacón, con el complemento de pendientes, misal y rosario.
Ya solo falta colocar el último detalle, esa prenda que dará al conjunto porte y distinción, la mantilla de blonda o chantilly que desde hace un buen rato, permanece extendida sobre la cama matrimonial.
Embobados desde la puerta observamos fascinados el rito secular por el que mi abuela encaja la peina sobre el moño compacto donde previamente ha colocado dos peinetas entrelazadas para darle soporte y que permanezca así recta evitando caídas atrás o adelante.
Es entonces el momento de colocar la mantilla que previamente ha sido doblada por la mitad para encontrar el centro justo y ponerla sobre la peina, con la ayuda de los imprescindibles alfileres de cabeza negra, procurando que el filo de la misma no supere la longitud de la falda.
Luego la recoge tras el moño y la fija con el broche de plata envejecida completando así el delicado proceso.

Viéndola bajar la escalinata, nuestro padre olvida sus reproches por la tardanza cuando mi madre pone su mano, delicadamente enguantada, sobre su brazo mientras mi abuela da los últimos retoques a los pliegues de la mantilla.

Es mañana de Jueves Santo.
A lo lejos ya se escucha un eco de redoble de tambores.

EDITADO: Muchas gracias a todas por vuestros comentarios. La verdad es que el post fue un tanto apresurado y está lleno de incoherencias y errores, que finalmente me ha dado pereza rectificar. Por suerte, y muchos años años después, la escena relatada se sigue repitiendo cada Semana Santa, por lo que me siento muy afortunado.

Title song by REM (at blip.fm)