La verdad es que yo lo he venido haciendo de manera instintiva durante meses y luego nunca he vuelto a mirarlas... hasta que hoy me he despertado, parcialmente, de mi letargo hecho una cotilla pura y dura.
Como quiera que aún me queda un ratito de siesta y hasta que lleguen mis nuevas y excitantes aventuras, aquí les propongo esta miscelánea con algunas de mis más recientes adquisiciones, para pasar el ratillo.
Michelle Pfeiffer, de Versace, para comérsela. No es una mujer que figure entre las más elegantes, al menos no es de mis favoritas, ni soy lo que se dice muy fan de Versace, pero aquí la combinación funciona, ya lo creo.
Esta rubia no se quien es, pero la encuentro estupendísima de todo: pelo, chaqueta, vestido, zapatos... todo ideal menos el tipo ese que la acompaña que es un isulso y un metepatas que lo se yo, que le amargó la noche fijo. Con lo bien que hubiera quedado yo ahí puestecito, tan fino, en fin. La foto es de la inauguración de la exposición de el sartorio, del que luego hablo.
Estas criaturas son Samantha y Victoria Traina, both in Givenchy Haute Couture. No tengo ni idea de quienes son ni a que se dedican pero las encontré estupendamente vestidas. Quizás la de la derecha precise de una visita al peluquero pero por lo demás, very cool.
Bueno pues ahí tenéis al figura, el Scott Schumann, el sartorio, el rey de los street fashion blogs, aunque cada vez se duda más de lo "espontáneo" de sus encuentros callejeros, así al menos lo afirman los envidiosos y lo repiten las lenguas viperinas como la mía. Aquí está el pollo tan pimpante en la inauguración de su expo.¿No os parece que es más bien bajito y cabezón?. Los zapatos que lleva no tienen mala pinta.
David Bowie y su señora Imán muy presentables los dos francamente. Por Bowie lo mío es veneración, ya lo saben mis adictas, y aunque en su camaleónica trayectoria ha tenido épocas poco edificantes en lo vestimentario, lleva unas temporadas muy potable sobre todo cuando luce un smoking como este de Dior Homme. !Hay que ser muy Bowie para llevar pata de elefante!, si señor con un par de huevos ahí, con 60.000 años que tiene el gran duque blanco. Lo que no le perdono es el añillito, a mi es que las manos de los señores me gustan limpitas, y de joyas un buen reloj y sansacabo.








