

Domingo. 12:30 hrs. Interior / Día / Apartamento / Ciudad.
I
Despierto por cuarta o quinta vez. No me importa despertar y volver a dormirme mil veces, al contrario, en esos periodos de duerme vela siento como me reequilibro y pongo en orden, hasta cierto punto, lo ocurrido la noche anterior, caótica las más de las veces.
De momento lo que si tengo muy claro es que hay alguien que bien merece un ramo de rosas amarillas, mi flor favorita. No me importa que según la etiqueta solo han de regalarse a señoras casadas o comprometidas, yo las mando en todos los casos, entre otras cosas porqué no suelo cometer la indiscreción de preguntarles su edad ni su estado civil.
También adoro las peonías pero solo en su estado salvaje, encontrarlas inesperadamente en un paseo por el campo es una experiencia deliciosa.
II
Por suerte está nublado. Me gusta el sol solo pero hay días que es como mi peor enemigo. Ojalá llueva. Me puedo pasar horas muertas mirando por la ventana pasar a las mujeres bajo la lluvia, los hombres no me interesan, me dan igual en casi todo, me aburren, tan elementales, tan directos.
Una vuelta más, ahora con la cabeza en los pies, notando las duras sábanas de algodón ásperas y frías, que delicia, sin mantas ni pijamas, nunca los uso ni en pleno invierno, no soporto el peso de las primeras ni las arrugas de los segundos, ¿Dormir desnudo?, jamás, menuda ordinariez, una camiseta gris y calzoncillos desechados, generalmente estampados, sin suavizante, por supuesto.
Y es que detesto el suavizante, está terminantemente prohibido en esta casa, no hay nada como sentir las sábanas limpias crujir al meterse dentro, igual que las toallas, camisas o pañuelos.
En realidad no soy un gran dormilón, salvo cuando creo necesitar una cura de sueño, pero puedo pasarme el día en la cama leyendo, escribiendo, viendo películas, o como ahora consultando el correo en el laptop.
III
Paseo por mis blogs favoritos y recuerdo que alguien a quien admiro absolutamente me pedía hace tiempo, el 23 de Abril, que contara en el mío cosas que me gustan y otras que no o que me dan igual en uno de esos cyber-cuestionarios que detesto tanto.
Tratándose de quien se trata me cuesta negarme, igual algún día se me ocurre alguna forma diferente de complacer su petición, pero me temo que no será hoy.
To R.













